Soy Lucía Mullins, artista de formación, vocación y esencia.
Mi historia empezó entre escenarios de tango —que bailo desde hace más de 14 años— y los pinceles de dibujo y pintura que me acompañan desde chica.
A los 18 años hice mi primer curso de maquillaje profesional, cuando el rubro recién empezaba a crecer. Lo que en un principio fue una forma de acompañar mi carrera en la danza, con el tiempo se convirtió en mi camino principal.
Hoy soy maquilladora profesional, docente y fundadora de mi propia escuela. Llevo más de una década de experiencia combinando intuición,
técnica, formación constante y mucha dedicación. Me formé con distintas referentes, perfeccioné métodos, desarrollé mi estilo y construí una
mirada propia, con un equilibrio entre lo artístico y lo práctico.
Me gusta trabajar desde la autenticidad. No busco impresionar, sino compartir lo que sé con compromiso, claridad y pasión. Mi estilo es una mezcla de sofisticación relajada, donde conviven lo cuidado y lo cotidiano, lo sensible y lo concreto. Esa dualidad forma parte de mi identidad y la llevo con orgullo.
En mis cursos intento transmitir no solo técnica, sino también criterio, confianza y libertad. Y en cada maquillaje, mi objetivo es destacar lo mejor de cada persona, sin moldes fijos ni imposiciones. Creo profundamente que el maquillaje es una herramienta para crear, enseñar, expresarse… y también para vivir.
Es mi forma de arte en movimiento.